jueves, 27 de enero de 2011

Presentación

Buenas.
Aquí de nuevo probando y cacharreando para que podamos acceder a la presentación de este jueves.


Bueno pues ahí queda espero que se vea bien y se quede ahí para que de vez en cuando le echemos un vistazo y nos pongamos en acción con algunas de sus recomendaciones.
Un abrazo 
Iñigo

jueves, 20 de enero de 2011

Con el agua al cuello

Hola
Ya estamos aquí tras otra sesión de jueves que nos ha permitido utilizar nuevas tecnologías siempre teniendo claro nuestro objetivo. Ayudarnos en nuestro proceso de rehabilitación. Hemos leído y hablado sobre dos textos. Ahí va el primero.


Con el agua al cuello
Cierta vez un hombre decidió consultar a un sabio sobre sus problemas. Luego de un largo viaje hasta el paraje donde aquel Maestro vivía, el hombre finalmente pudo dar con él, para buscar la solución a sus problemas...
- "Maestro, vengo a usted porque estoy desesperado, todo me sale mal y no se que más hacer para salir adelante"
 El sabio le dijo:
- "Puedo ayudarte con esto... ¿sabes remar ?"
Un poco confundido, el hombre contestó que sí. Entonces el maestro lo llevó hasta el borde de un lago, juntos subieron a un bote y el hombre empezó a remar hacia el centro a pedido del maestro.
- "¿Va a explicarme ahora cómo mejorar mi vida?" - dijo el hombre advirtiendo que el anciano gozaba del viaje sin más preocupaciones.
- "Sigue, sigue -dijo éste- que debemos llegar al centro mismo del lago".
Al llegar al centro exacto del lago, el maestro le dijo:
- "Arrima tu cara todo lo que puedas al agua y dime qué ves...".
El hombre, pasó casi todo su cuerpo por encima de la borda del pequeño bote y tratando de no perder el equilibrio acercó su rostro todo lo que pudo al agua, aunque sin entender mucho para qué estaba haciendo esto. De repente, el anciano le empujó y el hombre cayó al agua. Al intentar salir, el sabio le sujetó su cabeza con ambas manos e impidió que saliera a la superficie. Desesperado, el hombre manoteó, pataleó, gritó inútilmente bajo el agua. Cuando estaba a punto de morir ahogado, el sabio lo soltó y le permitió subir a la superficie y luego al bote. Al llegar arriba el hombre, entre toses y ahogos, le gritó:
- "¿Está usted loco? ¿No se da cuenta que casi me ahoga?".
Con el rostro tranquilo, el maestro le preguntó:
-"¿Cuándo estabas abajo del agua, en qué pensabas, qué era lo qué más deseabas en ese momento?".
-¡¡En respirar, por supuesto!!
- "Bien, pues cuando pienses en triunfar con la misma vehemencia con la que pensabas en ese momento respirar, entonces estarás preparado para triunfar...".
Es así de fácil (o de difícil). A veces es bueno llegar al punto del "ahogo" para descubrir el modo en que deben enfocarse los esfuerzos para llegar a algo.

Este es el texto y que nos permite reflexionar. De nuestro tocar fondo como momento para tomar la decisión y poner todas las energías en vivir. De aprender de nuestra experiencia para cuando queramos conseguir algo pongamos todas nuestras fuerzas y cabeza en ella como forma de garantizarnos el éxito. Enfocarnos de manera obsesiva como forma de salir. Concentrar nuestra energía. En nuestro caso en nuestro principal objetivo rehabilitarnos. Ahí deben dirigirse nuestras fuerzas, como cuando nos estábamos ahogando y queríamos respirar y no pensábamos en mas.

En fin. Merece la pena.
Saludos y muchos ánimos.
Iñigo

jueves, 13 de enero de 2011

Otro jueves mas...

Buenas a todo el mundo.
Otro jueves mas que nos reunimos para hablar y escuchar. Para iluminar nuestro camino y para avanzar en la consecución de los logros que nos proponemos.
Aunque no hemos leído texto las reflexiones surgidas nos ayudan a mejorar nuestra forma de afrontar esta enfermedad. Centrarnos en el presente, trabajar con esas ideas y asociaciones que nos vienen y que si bien no podemos evitar si podemos trabajar nuestra manera de afrontarlas. Que expectativas tenemos cuando comenzamos este proceso. Consejos generales de ser honestos, de hablar como forma de liberarnos y de dar un pasito mas. Ahí queda eso. Casi nada.
Bueno os dejo con el texto y lo comentamos la semana que viene. 

El roble y la hiedra
Un hombre construyó una casa y la embelleció con un jardín. En el centro del jardín plantó un roble.
Este roble creció lentamente. Día a día echaba raíces y fortalecía su tallo, para convertirlo en tronco, capaz de resistir los vientos y las tormentas. Junto a la pared de la casa se plantó una hiedra. La hiedra comenzó a levantarse velozmente. Todos los días extendía sus tentáculos llenos de ventosas, y se iba alzando adherida a la pared.
Al cabo de cinco años la hiedra ya caminaba sobre los tejados. El roble crecía silenciosa y lentamente.
- ¿Cómo estás, amigo roble?, – preguntó una mañana la hiedra.
- Bien, mi amiga – contestó el roble.
- Eso dices porque nunca llegaste hasta esta altura, – dijo la hiedra con ironía.
- Desde aquí se ve todo tan distinto.
- A veces me da pena verte siempre allá abajo en el jardín.
- No te burles, amiga, – respondió el roble.
- Recuerda que lo importante no es crecer deprisa, sino con firmeza.
Entonces la hiedra lanzó una carcajada burlona.
El tiempo siguió su marcha. El roble creció con su ritmo firme y lento. Las paredes de la casa envejecieron. Y un día una fuerte tormenta sacudió la casa y su jardín. Fue una noche terrible. El roble se aferró con sus raíces para mantenerse erguido. La hiedra se aferró con sus ventosas al viejo muro para no ser derribada. La lucha fue dura y prolongada.
Al amanecer, el dueño de la casa recorrió su jardín, y vio que la hiedra había sido desprendida de la pared, y estaba enredada sobre sí misma, en el suelo, al pie del roble. Y el hombre arrancó la hiedra, y la quemó.
Maestro: es mejor crecer sobre raíces propias y crear un tronco fuerte, que ganar altura con rapidez, colgados de la seguridad de otros.
Fuente: autor desconocido

¿Que opináis?
Un saludo y muchos ánimos.
Iñigo.

viernes, 7 de enero de 2011

Comenzando el 2011

Feliz año nuevo.
Comenzamos el año y tras los reyes nos volvemos a poner manos a la obra. Volvemos al tajo cotidiano y retomamos la “normalidad”. Retomamos la lucha.
Por eso de las muchas ideas que han ido surgiendo a lo largo del año pasado voy a entresacar tres que me guíen en este 2011.

Objetivos y acción
Persistencia y constancia
Disfrutar de la vida.

Nos vemos el jueves. Urte Berri On.
Iñigo