jueves, 24 de febrero de 2011

Elogios y críticas

Hola de nuevo

Otra semana que nos asomamos a esta ventana para reflexionar en esta ocasión sobre como afrontar las críticas y los elogios de los demás sacado de Plano Creativo.

En un antiguo monasterio…
– Maestro, un grupo de condiscípulos suele elogiarme ante mis actos, y yo me siento pleno. El otro grupo me critica, me denosta, me subestima.
- ¿Y que te sucede muchacho?
– Caigo a lo más profundo, pierdo la confianza en mí.
- Ve al cementerio… llega hasta la mitad, observa todas las tumbas y entonces ponte a proferir insultos a los muertos.
El muchacho fue al cementerio, llego al centro del cementerio y mirando a las tumbas, comenzó a insultar a los muertos, de una y otra manera…
- ¿Y que sucedió? ¿Qué dijeron los muertos ante tus insultos? Preguntó el sabio maestro.
– Nada, ¿Que iban a decir?
-Entonces regresa al mismo lugar, observa las mismas tumbas, y comienza a lanzar elogios a todos los muertos… Las mejores palabras que puedas encontrar en tu boca, díselas.
Y así hizo el discípulo…
-¿Qué respondieron ellos ante tanta alabanza? Dijo el maestro.
– Nada respondieron… ¡Si están muertos! contesto el joven.
- Entonces… Se como los muertos. Que ni el elogio de los vivos te ensalce, ni la crítica de los vivos te rebaje.

Toda una reflexión para darnos cuenta de como debemos afrontar las opiniones de los demás para que no nos desestabilicen. Debemos tener claro nuestro camino y trabajar desde el margen que tenemos. Lo importante es lo que yo pienso de mí. Aquí esta la clave de mi rehabilitación.
Pues eso, a seguir nuestro camino.
Buena semana a todos y muchos ánimos.
Iñigo

jueves, 17 de febrero de 2011

Todo es para bien

Muy buenas otra semana más.

La frase del titulo es mencionada por Jodorowsky y tiene que ver con la vida y con la idea de que todo tiene un sentido y de que una manera u otra "todo es para bien". Hay muchos textos sobre ello y uno de ellos es este:
El único sobreviviente de un naufragio llegó a la orilla de la playa de una lejana y deshabitada isla. Todos los días oraba fervientemente, pidiéndole a Dios que lo rescatara; y todos los días miraba al horizonte esperando que
le rescataran, pero los días iban pasando y la esperanza se iba apagando.

Aunque agotado y deprimido logró construir una pequeña cabaña con la madera del naufragio para protegerse de los elementos y proteger las pocas pertenencias que con mucho esfuerzo había encontrado en la isla.

Un día al regresar de buscar comida, encontró que la pequeña cabaña se había quemado, el humo subía hacia el cielo. Lo peor que le sucedió fue que había perdido hasta las pocas cosas que tenia. El pobre estaba consternado, desanimado, confundido y lleno de dolor. Herido, furioso lloró amargamente y le gritó a Dios diciendo: “¿Cómo puedes hacerme esto?“ Lloró impotentemente lamentándose de todo lo que le había pasado
y de cómo Dios le había quitado todo, aun sus pocas pertenencias.
Desconsolado se quedó dormido sobre la arena. Al día siguiente, temprano por la mañana le despertó el sonido lejano de un barco que se acercaba a la isla.

Cuando vinieron a rescatarlo él preguntó cansado y perplejo a los marineros: ¿Cómo sabían que yo estaba aquí? Ellos le contestaron: “Vimos las señales de humo que nos hiciste…”

Toda una lección para ver en las adversidades aspectos positivos que nos salvan. Vamos esta semana a dar una vuelta a este tema y a ver como lo que en algún momento de nuestra vida nos pareció horrible y sin sentido, posteriormente a encontrado su hueco, encajado y nos ha sido de utilidad para crecer y mejorar.Como el tener una enfermedad como la nuestra nos ha servido para conocernos mejor, para crecer, para mejorar nuestra vida, para desarrollar habilidades insospechadas...
Todo es para bien.
Bueno a seguir y muchos ánimos.
Iñigo

jueves, 10 de febrero de 2011

Transformándonos

Hola de nuevo.
Hoy hemos tenido otra sesión un poco dispersa pero que nos permite encontrar guías de reflexión para ayudarnos en nuestro camino. De los dos textos leídos me quedo con el siguiente encontrado en la web Plano Creativo.
La Transformación Parte Del Interior

De poco sirve una cirugía estética, una renovación de vestuario, cambiar de casa, de trabajo, de imagen, de ciudad, de vida… si seguimos ahogados en la misma neurosis. Por eso decimos que no se trata de cambiar, sino de transformarse. Mutación tras mutación, hasta alcanzar niveles de consciencia cada vez más elevados.
Ya se lo dijo el mago al ratoncito del cuento:
Un ratoncito estaba angustiado porque tenía miedo al gato. Un mago se compadeció de él y lo convirtió en gato. Pero entonces resulta que el gato empezó a sentir miedo al perro, motivo por el cual el mago lo convirtió en perro. Una vez perro, empezó a sentir miedo a la pantera y el mago lo convirtió en pantera. Por este motivo empezó a temer al cazador. Llegados a este punto el mago se dio por vencido y dijo:
- Nada de lo que yo haga por ti te va a ser de ayuda porque siempre tendrás corazón de ratón.

Nos da la clave de donde esta la solución. En uno mismo. Si queremos rehabilitarnos debemos de dejar de mirar a los demás, a nuestro entorno y buscar desde la honestidad en nosotros. Uno mismo es el que tiene que poner la energía y luchar. Uno mismo es el que tiene que salir del pozo. Las circunstancias, el entorno, los demás nos pueden ayudar pero si no lo tenemos claro, si no aceptamos la ayuda ofrecida nunca vamos a salir. 
También nos habla de transformarnos de verdad. No vale con maquillaje de chapa y pintura si no cambiamos el motor de nuestro coche seguiremos con nuestros problemas. Esa es la tarea que tenemos por delante. Transformarnos, de verdad. Ser personas diferentes que disfrutemos con plenitud de nuestras vidas. Toda una tarea que merece la pena emprender. Así que manos a la obra ya.
Un abrazo y muchísimos ánimos.
Iñigo

jueves, 3 de febrero de 2011

Herramientas

Hola de nuevo.

Otra entrada para comentar la sesión del jueves. Empezar diciendo que he estado muy a gusto y me ha parecido muy centrada y positiva. quizás porque nos hemos referido muchas veces a una de mis métaforas favoritas en este proceso de rehabilitación, las herramientas. El texto encontrado en esta dirección http://www.capacitacion-juegos.com.ar/cuentohachero.htm  ha sido el siguiente:

El hachero esforzado
Había una vez un hachero que se presento a trabajar en una maderera.
El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aun y así el hachero se decidió a hacer un buen papel
El primer día se presentó el capataz, quien le dio un hacha y le designó una zona.
El hombre entusiasmado salió al bosque a talar.
En un solo día cortó 18 árboles
Te felicito -dijo el capataz- sigue así
Animado por las palabras del capataz, el hachero se decidió a mejorar su propio desempeño al día siguiente, así que esa noche se acostó bien temprano.
A la mañana se levantó antes que nadie y se fue al bosque.
A pesar de todo el empeño no consiguió cortar más que quince árboles.
Me debo haber cansado- pensó y decidió acostarse con la puesta del sol.
Al amanecer se levantó decidió batir su marca de dieciocho árboles.
Sin embargo al día siguiente no llegó ni a la mitad.
Al día siguiente fueron siete , luego cinco y el último día estuvo toda la tarde tratando de voltear el segundo árbol.
Inquieto por el pensamiento del capataz, el hachero se acercó a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se esforzaba la límite de desfallecer.
El capataz le preguntó:
¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?
-¿ Afilar? No tuve tiempo de afilar, estuve muy ocupado cortando árboles 
A. Beauregard

Este texto nos ha permitido explorar muchas ideas, ser conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor, aprender a usar las herramientas, utilizar la cabeza para ello, no tener prisas y la paciencia, ser francos, aprender a vivir con lo que tenemos, con el bosque que nos ha tocado cortar, vivir el momento sin preocuparnos por todos los arboles que nos quedan por cortar ni por los que no hemos cortado ayer, aprender a afilar el hacha como tarea que aunque parece no productiva es absolutamente necesaria. En fin ahí queda eso. 
Seguimos esa tarea de construir y personalizar nuestra caja de herramientas. Nos dotamos de aquellos instrumentos que nos van a ser útiles y que nos pueden ayudar en nuestro camino. Para ello debemos tenerlas en buen estado para cuando las necesitemos podamos usarlas en condiciones. Así que manos a la obra.
Yo de momento voy a afilar mi hacha (dormir) que mañana tengo arboles que cortar. Sin prisa pero sin pausa.
Un abrazo y ya nos contaremos que tal.
Iñigo