jueves, 28 de octubre de 2010

Ventanas Rotas

Hola
Hoy os propongo para la reflexión un artículo de octubre del 2004 que fue publicado en El País sobre la Teoría de las ventanas rotas. Ahí va.
La teoría de las ventanas rotas
¿Han oído hablar alguna vez de la teoría de las ventanas rotas? Es una teoría sobre el contagio de las conductas inmorales o incívicas. Tiene su origen en un experimento que llevó a cabo un psicólogo de la Universidad de Stanford, Philip Zimbardo, en 1969. Abandonó un coche en las descuidadas calles del Bronx de Nueva York, con las placas de matrícula arrancadas y las puertas abiertas. Su objetivo era ver qué ocurría.

Y ocurrió algo. A los 10 minutos, empezaron a robar sus componentes. A los tres días no quedaba nada de valor. Luego empezaron a destrozarlo.

El experimento tenía una segunda parte: abandonó otro coche, en parecidas condiciones, en un barrio rico de Palo Alto, California. No pasó nada. Durante una semana, el coche siguió intacto. Entonces, Zimbardo dio un paso más, y machacó algunas partes de la carrocería con un martillo. Debió de ser la señal que los honrados ciudadanos de Palo Alto esperaban, porque al cabo de pocas horas el coche estaba tan destrozado como el del Bronx.

Este experimento es el que dio lugar a la teoría de las ventanas rotas, elaborada por James Wilson y George Kelling: si en un edificio aparece una ventana rota, y no se arregla pronto, inmediatamente el resto de ventanas acaban siendo destrozadas por los vándalos. ¿Por qué? Porque es divertido romper cristales, desde luego. Pero, sobre todo, porque la ventana rota envía un mensaje: aquí no hay nadie que cuide de esto.

Nuestros ayuntamientos conocen bien esta teoría. Cuando aparece un grafito en una pared, si no se borra pronto, toda la pared -y las de las casas próximas- aparece llena de pintadas. De ahí la importancia de mantener siempre la ciudad limpia, las calles en orden, los jardines en buen estado... También la policía lo sabe, y por eso considera importante atajar no sólo los grandes crímenes, sino también las pequeñas transgresiones.

El mensaje es claro: una vez que se empiezan a desobedecer las normas que mantienen el orden en una comunidad, tanto el orden como la comunidad empiezan a deteriorarse, a menudo a una velocidad sorprendente. Las conductas incivilizadas se contagian.

Y las personas civilizadas se retraen. Wilson y Kelling lo explicaban así: "Muchos ciudadanos pensarán que el crimen, sobre todo el crimen violento, se multiplica, y consiguientemente modificarán su conducta. Usarán las calles con menos frecuencia y, cuando lo hagan, se mantendrán alejados de los otros, moviéndose rápidamente, sin mirarles ni hablarles. No querrán implicarse con ellos. Para algunos, esa atomización creciente no será relevante, pero lo será para otros, que obtienen satisfacciones de esa relación con los demás. Para ellos, el barrio dejará de existir, excepto en lo que se refiere a algunos amigos fiables con los que estarán dispuestos a reunirse".

Y esto vale no sólo para el orden público, sino para otras muchas facetas de la vida social. Si en una empresa se descuidan algunas normas éticas, el ambiente se deteriora. Si se falsea la contabilidad para pagar menos impuestos, mentir a los empleados es más fácil -y también a los directivos, y a los propietarios-. Si lo que cuenta es la rentabilidad a corto plazo, se descuidan las normas de seguridad e higiene en el trabajo y las de seguridad del producto o del servicio, se trata a las personas con menos respeto, el cliente es cada vez más un objeto y no una persona cuyas necesidades hay que satisfacer...

En estos casos, ni la policía ni los servicios de limpieza del Ayuntamiento pueden hacer nada, como ocurría en el caso del coche abandonado, de los grafitos o de la suciedad en las calles. La solución corresponde a los ciudadanos mismos, sin machacar el coche abandonado y contribuyendo a mantener la ciudad limpia. Y recuperando las conductas cívicas y morales en la familia, en la empresa, en el club deportivo, en la ciudad, en los medios de comunicación, etcétera.

El filósofo Kant dio hace muchos años una regla muy útil: actúa siempre de modo que tu conducta pueda ser considerada una regla universal. ¿Te gustaría que todos rompiesen los coches, pintasen las paredes, mintiesen, robasen o defraudasen? ¿No? Entonces esas conductas no deben ser llevadas a cabo, aunque sean muy agradables -ya hemos dicho que romper cristales es un placer, aunque algo salvaje- y muy beneficiosas para uno mismo.

Entre otras razones porque adoptar esas conductas nos empeora a nosotros mismos como personas, como ya dijo otro filósofo, Aristóteles, hace aún más años. Si no quieres ser mentiroso, no digas la primera mentira, porque... la próxima vez será más fácil.
Antonio Argandoña 

Pues este es el texto que encontré inspirado por un e-mail de Begoña (gracias) sobre este asunto. Y nos ha permitido hablar sobre muchos aspectos. La importancia de actuar sobre los primeros pasos para asegurarnos el éxito. Sobre el primer consumo, o sobre la primera idea o impulso. Detectarlos y actuar sobre ellos para garantizar que no se inicie un consumo.

También ha salido la posibilidad de compararnos con el coche y que independientemente de donde estemos (zona segura o no, El Bronx o Palo Alto) saber que corremos el mismo riesgo si nos abandonamos y rompemos un primer cristal. Y también alguna reflexión sobre la "relajación moral" que esta sociedad tiene respecto al alcohol (es normal emborracharse de vez en cuando, en fiestas, o si tienes problemas... no se ve mal) que nos ha facilitado hacer nuestra escalada personal en esta enfermedad. 

En fin. Muchas cosas que nos pueden servir. Me quedo con la de cuidar esos primeros momentos que pueden ser las ideas o impulsos que puedo tener, o momentos de estres o emocionalmente inestables, que si no los trabajo adecuadamente me pueden llevar a recaer.

Sin mas, un abrazo y disfrutar del puente.
Iñigo.

jueves, 21 de octubre de 2010

Seis lecciones

Buenas noches
Este jueves en grupo más reducido hemos discutido un texto seleccionado de http://www.habitosvitales.com. Son reflexiones que nos pueden servir para seleccionar algún aspecto que queramos mejorar en nuestra vida cotidiana. Y luego como siempre, sera cuestión nuestra ponernos manos a la obra en ello.

Seis lecciones de la vida que me enseño Albert Einstein
1. Sigue tu curiosidad
“No tengo ningún talento especial. Solamente tengo una curiosidad pasional”
Hemos hablado sobre la importancia de este tema antes pero vale la pena repetir, y aún más si lo dice Einstein. Tu pasión debería ser tu profesión. Pregúntate a ti mismo que cosas te interesan. Para tener éxito deberías prestar mucha atención a las cosas que te da curiosidad.
2. La perserverancia no tiene precio
“No es que sea inteligente, es sólo que me quedo con el problema más tiempo.”
¿Tienes la paciencia para seguir tu rumbo aunque la vida te da golpes? O dejas un proyecto al momento cuando nubes negras aparecen en el horizonte? Einstein sabía la importancia de nunca rendirse.
3. Enfócate en el presente
“Cualquier hombre que pueda conducir con toda seguridad mientras besa a una chica guapa, no está prestando suficientemente atención al beso.”
Puedes hacer cualquier cosa, pero no todas las cosas. Einstein entendió la importancia de estar “en el momento”. Entrégate al 100% al tarea que tienes enfrente. Energía y atención enfocada es la diferencia entre el éxito y el fracaso.
4. Comete errores
“Una persona que nunca cometió un error, nunca probó algo nuevo.”
No tengas miedo al fracaso. Equivocarse no es fracasar, los errores pueden ser útiles si aprendes de ellos, te pueden hacer mejor, más inteligente y más rápido.
5. Crea valor
“Esfuérzate no para ser un éxito, mejor ser alguien que crea valor”
No pierdas el tiempo intentando ser un éxito. Mejor pasar tu tiempo creando valor. Si creas valor vas a atraer el éxito. En mi opinión es importante descubrir cuáles son los talentos y dones de uno y poner éstos a trabajar para el beneficio de otros.
6. El conocimiento viene de la experiencia
“La información no es conocimiento. La única fuente de conocimiento es la experiencia.”
Si hay algo que he aprendido después de más de 1200 días trabajando por mi cuenta es que las discusiones están bien pero no nada mejor que tener práctica real de algo. No hay manera mejor para adquirir nuevos conocimientos. Experiencia es el alfa y omega para aprender.

¿Qué te parecen? ¿tienen sentido?

Pues este era el texto y las seis lecciones son aspectos importantes a considerar. No son cosas de genios, ni de personas extraordinarias. Todos en momentos de nuestras vidas las hemos desplegado. Hemos perseverado para conseguir cosas, hemos curioseado para encontrar nuestras pasiones, hemos aprendido haciendo, hemos cometido errores que nos han aportado grandes lecciones en nuestras vidas...etc. Son cualidades que tenemos y nuestro trabajo ahora quizás consista en alinearlas y esforzarnos por practicarlas para aquellos aspectos que nos ayuden en nuestro proceso de rehabilitación.

Abrazos y a seguir luchando por dar al mundo nuestra mejor versión.
Iñigo

jueves, 14 de octubre de 2010

Reinventarnos

Saludos de nuevo.
Otra semana mas y este jueves el texto propuesto es un artículo de Gaspar Hernández en Mente Sana nº 63 sobre Mario Alonso Puig en relación a su nuevo libro publicado. Reinventarse. Tu segunda oportunidad (Ed. Plataforma). Extraigo algunas reflexiones que nos pueden ayudar:

Para crear tenemos que creer.

...Una de las competencias que con mayor urgencia debemos desarrollar consiste en gestionar adecuadamente nuestra atención: “El lugar, o la situación, o la persona, donde ponemos nuestra atención se hace más real para nosotros. Nuestras emociones y nuestra energía van hacia donde se dirige nuestra atención. Si nos enfocamos en lo que nos asusta, en el problema, en lo que queremos evitar, seremos mucho menos eficaces. 

Podemos reinventar nuestra forma de reaccionar a las circunstancias. Entre lo que nos pasa y nuestra respuesta está nuestra libertad para elegir. “Hay que ganar este espacio poco a poco, a base de un compromiso firme a decir “no” al automatismo que quiere producirse y a decir “si”, aunque sea difícil, a la respuesta que uno quiere dar. 

...para lograr el éxito, necesitamos una firme determinación, un sólido compromiso. “Esperar la victoria y actuar de acuerdo a lo que se espera nos da las mayores opciones para lograr el triunfo. Creer firmemente lleva a la posibilidad de crear”.

Aceptar quiere decir abrazar el momento presente: reconciliarse con la realidad y asumir que las cosas son como son. “Si por ejemplo, a alguien le diagnostican una enfermedad, aceptarla es asumir que eso es lo que toca en ese momento, en lugar de rebelarse contra la situación y de rechazarla, lo cual es muy comprensible...

Cuando asumimos podemos generar una respuesta mucho más eficiente a la hora de buscar formas de solucionar nuestro problema.

Pues estas son algunas de las ideas básicas que nos pueden ser útiles y darnos pistas sobre que aspectos de nosotros debemos empezar a trabajar. Empezamos por asumir la enfermedad. Asumirla de verdad, aceptando que las cosas son como son y yo soy así. Esto es lo que me ha tocado. Luego ponernos en marcha y creer en la "victoria". Convencernos de que podemos salir, de que lo vamos a hacer. Creer firmemente en que a pesar de todos los fracasos previos podemos si luchamos y hacemos las cosas bien . 

Y luego enfocarnos. Dirigir nuestra atención hacia lo que ganamos, hacia las metas que nos proponemos, hacia lo bueno con lo que contamos, hacia la solución. Esta es la manera de empezar a avanzar en la dirección correcta. 

Sin mas. Saludos y ánimos a partes iguales.
Iñigo


lunes, 11 de octubre de 2010

Solucionar un problema

Hola

Aunque no hemos tenido sesión, continuo para no perder la costumbre y os propongo un texto inspirador (http://planocreativo.wordpress.com/2010/09/06/comprender-un-problema-no-es-solucionarlo/) que nos ayuda a pasar de la parte intelectual y ponernos en marcha, a actuar.


Comprender un problema, No es solucionarlo.
No es lo mismo decir “quiero saber como solucionar mi problema”, que “quiero solucionar mi problema”.
Tendemos a veces a intelectualizarlo todo, creemos que analizando y comprendiendo hemos solucionado el conflicto, cuando en realidad hasta que no se pase a la acción, todo va a seguir igual que antes. Alejandro Jodorowsky nos lo cuenta y nos lo comenta (en “La sabiduría de los cuentos”):

Un día Mulla Nasrudin fue a buscar madera al bosque. Se echó los haces de leña a la espalda, montó a horcajadas sobre su asno y se puso en camino hacia su casa. La gente con la que se cruzó en el camino se rieron de él:
- ¿Por qué llevas tú los haces de leña sobre tu espalda en vez de cargarlo sobre tu asno?
- Hombres de poca fe, no solo esta pobre bestia tiene que llevarme a mi, ¿sino que encima queréis que la cargue con un peso suplementario? ¡Es para no cargarla en exceso por lo que llevo yo los haces sobre mi espalda!

Si el asno simboliza el cuerpo, la madera un problema y Mulla el intelecto, podría decirse que existen personas que creen desembarazarse del peso de un problema comprendiéndolo, es decir, intelectualizándolo.

“¡Lo he comprendido perfectamente!”, dicen, pero, en realidad, no han solucionado nada. Siguen teniendo el problema. No se han desprendido de nada porque se engañan a si mismas. Juegan a haberlo comprendido todo, a ser ejemplares, pero no han solucionado cosa alguna.

Pues eso. Pasemos a la acción y a poner todas las medidas para solucionar nuestro problema, para rehabilitarnos. Dejemos de comprenderlo y pasemos a la acción, manos a la obra. Ya. Es la mejor manera de garantizarnos el éxito.

Saludos y a seguir
Iñigo

jueves, 30 de septiembre de 2010

Esto también pasará

Ya estamos aquí

Hoy hemos leído este texto sacado de la siguiente dirección http://planocreativo.wordpress.com/category/cuentos/

Esto también pasará
Un rey de un vasto imperio tenía tanto poder que para él los sabios eran meros empleados. Sucedió que un día se sintió confundido y convocó a los sabios. Esto fue lo que les dijo:

“Ignoro la razón, pero algo me impulsa a lograr un anillo que estabilice mi estado. Debe de poseer la capacidad de cambiar mi desdicha en felicidad. Incluso si me siento feliz, al mirarlo debe devolverme a la tristeza”

Después de profundas meditaciones y largas consultas, los sabios llegaron a una decisión final sobre cómo debía de ser el anillo.

Y el anillo que idearon llevaba esta inscripción: “Esto también pasará”.

El texto nos aporta una idea para equilibrar nuestros estados de animo e introducir serenidad en nuestras vidas. Sobre todo para aquellos momentos en los que lo vemos todo negro, sin salida y nos sentimos derrotados y sin fuerzas. Pensar en que esto también pasara nos ayuda a relativizar el momento, a quitarle carga emocional y a introducir una pequeña chispa de optimismo en esa oscuridad.

También han salido temas recurrentes en este proceso de rehabilitación y que nunca esta de más recordar. La importancia de acudir y participar en las terapias (escuchar y hablar), la necesidad de estar alerta y poner mucha en energía en ello, la sinceridad y honestidad (sobre todo con uno mismo), desde el presente proyectarnos en positivo hacia el futuro. Orientándonos hacia la vida que queremos. 

En definitiva, espero que estas reflexiones nos sirvan para mantenernos y continuar en este camino maravilloso que hemos emprendido para convertirnos en personas libres. Y ya sabemos que además de reflexionar debemos actuar y actuar y desde la acción transitar el camino.

Gracias a los que me ayudáis para que así sea y a disfrutar de la vida.
Iñigo

jueves, 23 de septiembre de 2010

¿Cambio de que?

Hola de nuevo.
Bueno pues otro jueves mas que bla bla bla...y a pesar de no haber podido comentar sobre los textos propuestos no me resisto a poneros uno de ellos (podéis encontrarlo en la siguiente referencia http://alberto-barbero.blogspot.com/) y enlazar de paso con los debates generados en la sesión.


El desarrollo solo pasa por la acción
Un grupo de estudiantes pidió al novelista Sinclair Lewis que les diera una conferencia, y le explicaron que todos ellos querían ser escritores como él.
Lewis inició su conferencia preguntando: "¿Cuántos de vosotros pretenden realmente ser escritores?" Y todos levantaron la mano.
"En tal caso no merece la pena que os hable. Mi único consejo es: id a casa y escribid, escribid, escribid..."
Y, dicho esto, se guardó sus papeles en el bolsillo y abandonó la sala.

Buena referencia para indicarnos el camino de la acción. Muchas veces nos perdemos en debates y elucubraciones, generalidades, consejos bienitencionados pero de verdad donde esta el camino es en la acción diaria consciente y deliberada. Esa acción cuando pretendemos liberarnos de una adicción se hace más necesaria que nunca que sea dirigida y orientada por personas que están recorriendo ese camino de manera exitosa. Estas nos arrojan luz sobre los pasos y caminos que debemos trazar en nuestra vida si de verdad y de manera honesta pretendemos rehabilitarnos. 

Una de las referencias de las personas que consiguen encauzar su vida en rehabilitación es el cambio de hábitos. Cuantos más mejor, cuanto más radical sea el cambio más puertas iremos cerrando al alcohol. Y debemos cerrarlas todas (también las ventanas). Ese es el camino. No es fácil, hay resistencias y sufrimiento porque supone dejar atrás cosas, actividades, y personas que nos han acompañado mucho tiempo y que nos duele abandonar. Otras veces la resistencia viene por la propia adicción que hace todo lo posible por evitar cambios, como si tuviesemos dudas y dejasemos alguna posibilidad al retorno a nuestro particular infierno.

Bueno, sin mas este es el camino de la acción. Movilizar todas nuestras energías en el cambio. Es nuestra vida la que está en juego. Pasemos de las teorías que ya conocemos muy bien, y pongamos manos a la obra. Merece la pena.

Un saludo y a seguir.
Iñigo

jueves, 16 de septiembre de 2010

Hola de nuevo
Volvemos a la carga, comenzamos el curso (aunque nunca lo abandonamos) con otras lecturas que nos inspiren y mejoren nuestras vidas. Esta semana los textos son de Angela Becerra, una excelente escritora que publica de vez en cuando en el diario ADN en la columna final The End. Los dos son del 2009. Ahí van.

Un día cualquiera
Las 7: suena el despertador. 8: han despedido al jefe. ¿Serán las barbas del vecino? 10: General Motors dicen se va al carajo. 11: a mi banco lo han bajado en no se qué clasificación. 12: Sandra perdió el empleo. 1: ¿serán cancerígenos los transgénicos? 2: Garzón, peligro popular. 3: línea aérea cobrará por ir al wc. 4: Garzón quiere ser presidente de algo. 5: marcas blancas arrinconan a las de colorines. 6: ¿Nissan se queda en España o Toyota se va del Japón? 9: El marido de Luisa la puentea, aún no se sabe si con otra o con otro. 11: periodistas machacan en la tele a ex novia de postfamoso. 12: me aburre el mundo y sus circunstancias. 00: me desvelé.

Las 7: despertador. 8: clima primaveral: adiós a la ropa de invierno. 9: línea aérea revienta precios y lo aprovecho. 10: me recomiendan libro sensacional. 12: a Isabel le sale su primer diente. 2: invitación al cumpleaños de un sanísimo de 86 años. 3: nuevo avance contra el cáncer. 4: chiste imborrable. 5: pronto, coches eléctricos. 6: María aprueba matemáticas. 7: propuesta para fin de semana barato e inolvidable. 8: decido cocinar tortilla de patatas. 9: rotundo triunfo tortilla de patatas. 10: me río del mundo y sus circunstancias. 11: me sobran famosos televisivos. 12: el libro que me recomendaron es un orgasmo para las neuronas. 00: orgasmo.
Hay muchas formas de vivir una misma vida. Buenos días. Buenas noches.

Pegamento Humano
Aquella enfermera que mientras conecta la sonda añade gotas de ánimo y chorros de sonrisa sin receta. Aquel tendero que mientras pesa la sandía nos pregunta cómo seguimos del reuma y nos recomienda algo que a él le funcionó. Aquel estudiante que se levanta de su asiento en el bus y lo cede a una embarazada. Aquella adolescente que ayuda a cruzar la acera a un anciano que camina con dificultad. Aquella vecina que dice que se puede quedar con nuestros pequeños el día que la escuela, inexplicablemente, hace puente. Aquellos nietos de 20 años comiendo con la abuela, riéndole batallitas y convirtiéndola durante dos horas en centro del universo. Aquella mujer soldado que en una playa del Líbano regala a una niña las caracolas que recogió y la despide con una caricia.

Ellos y muchos, muchísimos más, son la buena gente, la que cada día apuesta por el lado bueno de la vida. Saben perfectamente que lo que hacen no les va a producir nuevos ingresos, ni va a mejorar su historial. Ninguna televisión comentará sus actos; jamás serán noticia. Dan porque dando se resuelven en belleza, se curten en dignidad, se elevan en ética.

Ellos, con sus mínimos actos, dignifican el brillo y la vibración de pertenecer a la raza humana. Hacen profundo y fácil cualquier contacto, y por eso la crisis les afecta menos. Son de los que aún creen en el pegamento más solvente, cálido y potente que existe: el pegamento humano.

Los textos nos enfocan a mirar al lado positivo de nuestras vidas. En medio de las crisis, de desgracias, tristezas, malas caras, enfados, cansancios, estupideces y banalidades, La escritora apela a esforzarnos por superar las inercias a quedarnos con lo malo y resaltar los aspectos negativos. Nos anima a enfocar nuestra mirada a lo bueno que nos pasa, a  las cosas que tenemos que agradecer. A apostar por el lado bueno de la vida y de esta manera convertirnos en nuestra mejor versión. Si trabajamos en ello mejoraremos nosotros y así también aportaremos nuestro granito de arena a mejorar el mundo.

Así pues animo y a seguir luchando por conseguir la vida que nos merecemos.

Saludos
Iñigo