viernes, 15 de febrero de 2013

Talento


Buenas otra vez
Un Microcuento de Alejandro Jodorowsky:

El talento

- Maestro, tengo un problema con mi hijo
- Me trajo las notas del colegio, una alta calificación en dibujo y una pésima calificación en matemáticas.

- ¿Qué harás? – dijo el maestro

- ¡Lo pondré de inmediato a tomar clases particulares con un profesor de matemáticas!

- Necio, ponlo de inmediato a tomar clases particulares con un profesor de dibujo.
- Todos servimos para algo pero no todos servimos para lo mismo.

Interesante. Propuesta para enfocar nuestros talentos, resaltar en lo que brillamos, en lo que destacamos, en lo que somos buenos. Que tal si nos centramos en ellos y trabajamos con la constancia de una rana en la nata para mejorarlos y brillar. Merece la pena el esfuerzo. Animo.

Saludos
Iñigo

viernes, 8 de febrero de 2013

Lo que opinan los demás


Buenas de nuevo
Pequeña historia con sus reflexiones. 

Caminando con un burro
Había una vez un anciano y un niño que viajaban con un burro. Caminaban los dos al lado del animal y, cuando atravesaron un pueblo, un grupo de niños se rió de ellos gritando:
- ¡Mirad qué par de tontos, tienen un burro y van los dos andando! ¡Por lo menos el viejo podría subirse a él!
Entonces el anciano se subió al burro y los tres compañeros de viaje siguieron su marcha. Sin embargo, al pasar por otro pueblo, algunas personas se indignaron al ver al viejo sobre el burro y dijeron:
- Parece mentira. El viejo cómodamente sentado en el burro y el pobre niño caminando…
Así que el anciano y el niño intercambiaron sus posiciones. Al llegar a la siguiente aldea, nuevamente, la gente comentó:
- ¡Esto sí que es intolerable, el muchacho sentado en el burro y el pobre anciano caminando al lado!
Puestas así las cosas, tanto el anciano como el niño se subieron al burro. Poco después se cruzaron con un grupo de campesinos por el camino, quienes al verles dijeron:
- ¡Es vergonzoso lo que hacéis! Vais a reventar al pobre animal.
Así que el anciano y el niño decidieron cargar al burro sobre sus hombros, pero entonces la gente se mofó de ellos diciéndoles: 
- Nunca vimos una gente tan boba. Tienen un burro y en lugar de montarlo, ¡lo llevan a cuestas!

Fue entonces que el asno se revolvió con fuerza y se desplomó, hallando la muerte. El anciano, apenado, instruyó al muchacho:

- Querido mío, si escuchas las opiniones de los demás y les haces caso, acabarás más muerto que este burro. ¿Sabes lo que te digo? Cierra tus oídos a la opinión ajena. Que lo que los demás dicen te sea indiferente. Escucha únicamente la voz de tu corazón.


Interesante historia para buscar y escuchar nuestra voz. Esta bien y es conveniente escuchar las opiniones de los demás pero no podemos basarnos en ellas para decidir. A veces por miedo, por quedar bien, por no ser desagradables por...mil razones renunciamos a nuestro yo y con ello vivimos la vida de otros. Haz lo que creas conveniente para ti sabiendo que siempre va a ver alguien al que no le va a gustar, es el precio que hay que estar dispuesto a pagar.
¿que opinais?
Adelante
Un abrazo 
Iñigo

viernes, 1 de febrero de 2013

Disparando a la luna


Buenas
Esta semana una pequeña historia con una gran idea detrás. Es de Alejandro Jodorowsky y dice así:


El arquero y la luna

Un arquero quiso cazar la luna.
Noche tras noche, sin descansar, lanzó sus flechas hacia el astro.
Los vecinos comenzaron a burlarse de él.
Inmutable, siguió lanzando sus flechas.
Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el mejor arquero del mundo.”

Interesante reflexión sobre la utilidad de ser ambiciosos en los objetivos y la necesidad también de ser perseverante. Dos ideas claves que nos pueden mover hacia nuestra mejor versión. Decidamos con ambición cual es nuestra luna y no defallecer en el intento de cazarla. Quizás no lo consigamos pero...

Un abrazo
Iñigo

viernes, 25 de enero de 2013

Elecciones


Buenas de nuevo.
Esta semana una de las lecturas interesantes extraidas del interesante libro de Jaume Soler y Mercè Conangla “Aplícate el cuento”.


¿Qué escojo hoy?

Se dice que el discípulo de un venerable sabio, estaba extrañado y sorprendido de que su maestro estuviese siempre sonriente y feliz, a pesar de las dificultades que tenía en la vida.

Intrigado, un día, le preguntó:
- Maestro, ¿cómo es que siempre se te ve tan contento y satisfecho?
El maestro le respondió:
- Amigo mío, no hay secreto alguno en esto.
- Cada mañana cuando me despierto, me hago la misma pregunta a mí mismo:
- ¿Qué escojo hoy? ¿Alegría o tristeza?
- Y siempre escojo alegría.

Muy interesante.
Mirar el  margen de decisión y elección  que tenemos. Incluso en circunstancias adversas podemos elegir. De ti depende.
También nos lo decía Victor Frankl en su imprescindible El hombre en busca de sentido:

 "las experiencias de la vida en un campo demuestran que el hombre mantiene su capacidad de elección […] al hombre se le puede arrebatar todo excepto una cosa: la última de la libertades humanas –la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino."
Cada persona es libre interiormente para decidir, aún en circunstancias como estas, pues conserva la dignidad de ser humano, y es la libertad lo que le da a la existencia humana una intención y un sentido.

Podemos instalarnos en la frustración o en la ilusión. ¿Que eliges?

Un fuerte abrazo
Iñigo

viernes, 18 de enero de 2013

Buscadores


De nuevo por aquí.
En el post anterior nos hablaba del buscador: “Alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra,  alguien para quien su vida es una búsqueda.”

Interesante actitud.
Os propongo convertirnos en buscadores. Abiertos a la vida, quitarnos telarañas y filtros que nos limitan y vivir la vida como un camino, como una búsqueda sin condicionantes previos. Apasionante tarea en la que descubriremos muchas cosas y personas. Compañeros de viaje que merecen muy mucho la pena.

Como un niño disfrutando de cada descubrimiento vital que hace en su recorrido. Forma de aprehender la realidad y estar permanentemente atento a la maravilla de la vida en cada rincón.
¡ A buscar! ¿Ponemos en común los resultados?. También vale en google.

Un abrazo
Iñigo

sábado, 12 de enero de 2013

Disfrutando


Hola de nuevo.
Empezamos el año con una pequeña historia de Jorge Bucay en Cuentos para Pensar.

El Buscador

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador.

Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención.

Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.

Una portezuela de bronce lo invita a entrar. De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor. Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción…

Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida.

Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía: Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.

El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.

Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años… Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

- No, ningún familiar dijo el buscador.
- ¿Qué pasa con este pueblo?
- ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?
- ¿Porqué tantos niños muertos enterrados en este lugar?
- ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente?
- ¿Qué los ha obligado a construir un cementerio de chicos?

El anciano se sonrió y dijo:
- Puede Ud. serenarse.
- No hay tal maldición.
- Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre.
- Le contaré.

Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello. Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

A la izquierda, qué fue lo disfrutado y a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia, y se enamoró de ella.
¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?
¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media?
Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso
¿cuánto duró? ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?
¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo?
¿y el casamiento de los amigos?
¿y el viaje más deseado?
¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?
¿horas?, ¿días?

Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.


Interesante historia que nos anima a enfocar los momentos de disfrute. Aunque la vida tiene de todo, también están presentes esos momentos de bienestar, de intenso disfrute en los que fluimos. Vamos a enfocarlos e intentar aumentarlos. Seguro que mejoramos si lo hacemos. 
Como cuando comemos un helado o disfrutamos de un rosco de reyes bien hecho. 
Propuesta para el 2013: A disfrutar y a vivir plenamente esos momentos con consciencia.
Un abrazo 
Iñigo.

sábado, 5 de enero de 2013

Re Comenzamos


Buenas de nuevo

Re comenzamos  el año recordando las investigaciones científicas sobre la felicidad recogidas por Sonja Lyubomirsky que nos enseñan que la felicidad se construye. Y que depende de doce actividades que podemos desarrollar:

1.    Expresar gratitud
2.    Cultivar el optimismo
3.    Evitar pensar demasiado y la comparación social
4.    Practicar la amabilidad
5.    Cuidar las relaciones sociales
6.    Desarrollar estrategias de resiliencia y serenidad
7.    Aprender a perdonar
8.    “Fluir” más
9.    Saborear las alegrías de la vida
10. Comprometerte con tus objetivos
11. Practicar la religión y la espiritualidad
12. Ocuparte de tu cuerpo y de tu alma

La vida tiene de todo, pero para 2013 trabajaremos para que este lleno de momentos felices. Nos ponemos en marcha ya. 
Un abrazo 
Iñigo